MUJERES QUE TRANSFORMAN


Las posibilidades que brinda la música andina colombiana de descubrir nuevas categorías de análisis son muchísimas, y en esta ocasión encontré el papel de la mujer dentro de este género musical pero no en las letras que hacen mención a ellas, -tema supremamente interesante-. Lo que deseo plantear es cómo la mujer va tomando importancia a partir de la interpretación, es decir que la floración de nuevos duetos femeninos y solistas que muestran que la mujer toma fuerza en distintos aspectos de la vida del país (la política, el arte, la economía, etc.)
Quisiera empezar mencionando dos duetos femeninos contemporáneos, que desde mi perspectiva muestran el valioso aporte de la mujer en la música andina colombiana, dada su propuesta musical innovadora y su riqueza instrumental y vocal, duetos como Lluvia y Rocío, Las Zurronas y el Dueto Primavera con sus triunfos en los diferentes festivales del país han demostrado que las propuestas musicales femeninas son tan buenas e incluso mejores que muchas propuestas masculinas y que pueden dar un toque especial y específico a la música, lo cual es prueba fehaciente que duetos como los mencionados son la expresión misma que la mujer está en igualdad de condiciones para desarrollarse profesionalmente, lo cual hasta hace unos 20 o 30 años era apenas un proyección.
Pero para que poder llegar hasta estos maravillosos duetos femeninos (por citar solo los tres de los mejores grupos, ya que hay muchísimos más), se ha tenido que pasar por un proceso donde mujeres cómo Beatriz Arellano abrieron el camino, hace más de 25 años, esta prestigiosa solista hizo un dueto importantísimo con el maestro Jaime Llano Gonzales (el hombre que introdujo el órgano eléctrico en la música andina colombiana) lo cual para la época fue algo revolucionario, dado que se hizo una variación fundamental en el esquema tradicional de la música, y lograr ensamblar una voz como la de la señora Arellano y la propuesta musical del maestro Llano generó un cambio fundamental. También hay que mencionar a Niyireth Alarcón que en los 90´s marcó un estilo propio y que en este año ha vuelto aparecer en la escena de la música andina colombianam, en el país, ya que ella estuvo dedicada a difundir nuestra música en el exterior, no en vano grabó un CD en Inglaterra. No se puede dejar de lado el significativo aporte hecho por la maestra Ruth Marulanda, que composiciones en la línea instrumental hizo una gran contribución.
Con este pequeño artículo quiero rendir un pequeño homenaje a las mujeres que continúan haciendo música colombiana tomando un papel activo y transformador, en el cual ya no simplemente son el motivo de inspiración de alegrías y desdichas, sino que son quienes interpretan y componen. Gracias por plantear nuevas formas de hacer música andina colombiana y demostrar que las mujeres están en igualdad de condiciones que el hombre.

¡LARGA VIDA A LA MÚSICA COLOMBIANA Y A LAS MUJERES QUE LA HACEN¡

Comentarios

  1. Y a la Ronca de Oro, ¿dónde la dejamos? Es que usted es un mal hombre, sin nombre, señor.

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  2. Me hubiese encantado nombrarla, pero como puede ver mi querido y único lector de este blog, solo hice alusión a las mujeres que interprertan y hacen música nadina colombiana, aunque es claro es innegable el legado de la ronca.

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  3. vanessa montenegro gonzalez14 de octubre de 2009, 1:22

    las mujeres cada ves mas hacemos esta hermosa musica dandole el toque femenino que falta en cualquier lugar...
    la musica andina colombiana es algo maravilloso y por que no ser interpetada por algo mas maravilloso...la mujer.
    espero algun dia ser una representante muy reconocida de esa hermosa mùsica haciendo que se difunda aun mas en todo el pais...

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