SER MÁS CULTOS

Hoy, quiero hacer un llamado a ser más cultos, pero no en el sentido de lo que para muchos significa ser cultos, sino para lo que realmente significa hacer parte de una cultura. Ser culto no es saber hablar, tener muchos conocimientos o saber las normas de etiqueta, eso es tener unos hábitos que procuran estar de acuerdo a unas pautas sociales determinadas, pero no es tener mucha o poca cultura.

Empezaré por definir el término cultura, o por lo menos dar uno de los cientos de significados de esta palabra tan pronunciada pero tan poco conocida. “Es el complejo de conocimientos, valores, creencias arte, moral derecho y costumbres y el resto de actitudes que tiene el ser humano dentro de la sociedad”. Esta es la definición de Edward Tylor antropólogo inglés.

Ahora bien, es necesario precisar entonces que nadie es inculto, porque todos estemos de acuerdo o no hacemos parte de una cultura de la cual hemos aprendido un conjunto de conocimientos que nos permiten hacer parte de la sociedad. Con base en eso ser verdaderamente más cultos significaría conocer su cultura es decir, sus construcciones culturales, y creo que esa es una gran falencia de nuestra cultura, no nos conocemos.

Por eso al hablar de la necesidad de ser más cultos no es otra que una invitación a conocer, valorar y aceptar la diversidad cultural colombiana. Resulta casi preocupante ver el desconocimiento tan grande que tienen muchos colombianos y colombianas de la diversidad cultural del país. O por lo menos de la desactualización porque creen que los lenguajes folclóricos son los mismos de hace 50 o 60 años.

Así mismo nos urge conocernos más, para dejar de discriminarnos por tener conceptos errados de cultura, porque comprender que ser parte de una cultura es los que nos debe permitir entender nuestras características culturales variadas, diversas y ricas en expresiones. No podemos seguir creyendo que una cultura es mejor que otra, porque esas colonialistas son lo que nos ha hecho ser racistas con nosotros mismos, porque muchos se creen europeos, otros tantos se creen africanos y otros se creen se creen puramente indígenas. Y en ninguna de esas tres razas está nuestra identidad, la identidad colombiana está precisamente en la mezcla de las tres, solo con mirar nuestras músicas tradicionales, nuestras construcciones religiosas o la misma gastronomía.

Como conclusión, quiero decir que ser más cultos entonces significa quitarnos los sesgos de creer en razas puras, conocer el folclor contemporáneo, aceptar con el mismo valor y respeto cada una de las construcciones culturales del país independiente de la zona. Hacer conciencia que el secreto de lo colombiano es lo diverso.  

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